
ZAZEN
Sensei Shoshin Nagamine, fundador del estilo Matsubayashi-Ryu, consideraba el zazen como un componente fundamental en la práctica del Karate-Do, enfatizando la importancia del desarrollo mental y espiritual junto con el físico. En su obra The Essence of Okinawan Karate-Do, señala que la práctica del zazen permite alcanzar un estado de mente tranquila y concentración profunda a través de la respiración y el uso del hara, lo que habilita al practicante a reaccionar con claridad y precisión tanto en el combate como en la vida cotidiana. Para Nagamine Sensei, el propósito del karate no es la agresión, sino la victoria sin luchar, un principio profundamente alineado con los ideales del Zen.
El zazen fue introducido a nuestra escuela por Sensei Zenko Heshiki, 7º Dan de Karate y monje Zen ordenado en 1993 en la rama Rinzai con el nombre budista Genshin Zenko. Fue alumno directo de O'Sensei Shoshin Nagamine y, profundizando en la enseñanza de su maestro, integró el zazen al entrenamiento del karate. Reside actualmente en Chozen-ji, el Dojo Internacional Zen de Hawaii, donde continúa su práctica. Fue a través de sus visitas a la Argentina y Uruguay que Sensei Heshiki transmitió esta práctica a nuestra comunidad.
A través del zazen, en la postura correcta, aprendemos a respirar con nuestro hara. El hara es el centro de energía del cuerpo ubicado en el abdomen, considerado en la tradición japonesa como la sede de la fuerza, la presencia y la voluntad. Esa misma respiración y presencia que cultivamos en la quietud del zazen la llevamos luego al movimiento del karate. Por eso decimos Ken Zen Ichi Nyo: el karate y el zen son uno.